Los
tipos de actitudes que se consideran en el libro son aquellos que se relacionan
con el trabajo y son los que el Comportamiento Organizacional enfoca en mayor
forma y son tres actitudes:

Involucramiento con el
trabajo.- Es el grado en que
los empleados se sumergen en sus labores, invierten tiempo y energía en ellos y
conciben el trabajo como parte central de su existencia. Mide el grado en el
que la persona se valora a sí mismo a través de la identificación sociológica
en su puesto dentro de la empresa. A los trabajadores plenamente identificados
realmente les importa el trabajo que realizan.
Compromiso organizacional.- Es el grado en el que un empleado se
identifica con la organización y desea seguir participando activamente en ella.
Es aquella que se refiere a que el empleado se identifica con la empresa,
metas, objetivos y que esta metido en ello como cualquier otro que labora ahí,
es decir este se refiere a identificarse con el servicio persona a la
organización y el compromiso con el trabajo a identificarse con su labor
específica.
·
Compromiso
afectivo: (deseo) se refiere a los lazos emocionales que las personas forjan con la organización,
refleja el apego emocional al percibir la satisfacción de necesidades
(especialmente las psicológicas) y expectativas, disfrutan de su permanencia en
la organización. Los trabajadores con este tipo de compromiso se sienten orgullosos de
pertenecer a la organización.

·
Compromiso
normativo: (deber) es aquel que encuentra la creencia en la lealtad a la
organización, en un sentido moral, de alguna manera como pago, quizá por
recibir ciertas prestaciones; por ejemplo cuando la institución cubre la
colegiatura de la capacitación; se crea un sentido de reciprocidad con la
organización. En este tipo de compromiso se desarrolla un fuerte sentimiento de
permanecer en la institución, como efecto de experimentar una sensación de
deuda hacia la organización por haberle dado una oportunidad o recompensa que
fue valorada por el trabajador.
